¡Buenas, familias!

Hoy es uno de los días más especiales del año, así que en el Casal hemos aprovechado para pasárnoslo en grande y disfrutarlo a tope.

Nada más llegar, hemos vuelto a jugar a diversos juegos todos juntos: al escondite, al pilla-pilla… Pero también hemos tenido tiempo de pintar y dibujar. Al acabar, ha empezado una súper yincana donde el Tió se había escapado y teníamos una misión muy clara: encontrarlo para que nos cagara algunos regalos.

El Tió nos había dejado diversas pistas para que fuera más sencillo llegar hasta él, así que nos movimos por todo el barrio en busca de su guarida. Nos ha hecho ir hasta una frutería para comprarle una mandarina (está claro que aún tenía bastante hambre), pero también nos dio tiempo para jugar en el parque de la ballena. Después de todo el recorrido, nos dimos cuenta de que, realmente, el Tió había vuelto al colegio y era él el que nos estaba esperando a todos y todas.

Una vez ya en el colegio, teníamos muchas ganas de cantar y picar el Tió, pero como estábamos tan cansados y cansadas necesitábamos reponer fuerzas, así que nos sentamos a comer todo lo que había en el plato… ¡teníamos muchísima hambre!.

Al acabar de comer, ya si que tocó lo más emocionante del día: ¡cagar el Tió! Nos lo hemos pasado genial y la ilusión que nos ha hecho no se puede describir con palabras. Además, hemos tenido la suerte de que nos ha cagado un montón de chuches y chocolate, así que la merienda ha sabido mucho mejor.

Hemos salido del Casal súper contentos, pero nos ha dado un poco de pena despedirnos del Tió, ya estamos deseando que llegue el próximo 24 de diciembre para volver a verlo.

¡Feliz Nochebuena, feliz Navidad y feliz San Esteban, familias!