¡Hola, familias! Otro martes en el Casal Marblau, y en este caso, un martes cargado de actividades, risas y mucha diversión. ¡Os lo contamos!

El turno A hoy ha tenido otro día de Casal bien chulo. Y es que, aunque hoy haya amanecido nubladete y eso haya trastocado un poco los planes, nada puede quitar las ganas de pasarlo bien. Así que, después de coger energía con una leche fresquita y unas tostadas, el turno A ha vuelto a convertirse en un grupo de artistas de la sal, esta manera de un poco más libre y dejando ir la imaginación y el color. Después de comer, ¡Ha salido el Sol! ¿Y qué significa eso? Pues que el plan de la mañana que se había truncado, ha podido hacerse, y ese plan era … ¡Una guerra de agua! Primero han hecho algunos juegos dirigidos como la patata caliente (donde se tiene que contestar superrápido una pregunta si no quieres que un globo de se convierte en una bomba de agua y te explote) y el pañuelo. Y después ha venido lo que más les gusta, superguerra de agua donde mojar a todo el mundo, ¡anda que no se lo han pasado bien!

El turno B, después de un día de playa, hoy también ha tocado pasar por agua, pero esta vez en la piscina de Can Dragó. Así que después de desayunar, han cogido sus mochilas llenas de toallas, chanclas y ganas de pasar un buen rato y se han puesto rumbo a la piscina. Una vez allí, se han preparado con su bañador y un poquito de crema (que ya sabéis que aun que esté nublado el Sol nos puede hacer daño igual) y … ¡Al agua! Ha sido una mañana llena de juegos, buceos, tirarse a lo bomba y mucho más. Al llegar la hora, han recogido sus cosas y han subido tranquilamente al Casal. Con mucha hambre, han disfrutado de un arroz con verduras, pescado y fruta, ¡Esto si es reponer fuerzas! Por la tarde han empezado un nuevo proyecto, y es que, como os contamos, la temática de este año es el Pequeño Príncipe, quien vivía en un planeta diferente al nuestro, así que el turno B ha empezado a diseñar su propio planetario. ¡Tenemos muchas ganas de ver como queda!

El turno C hoy también tuvo un día pasado por agua. Después de desayunar, han recogido sus cosas y se han puesto rumbo a la playa. Aunque el día estaba un poco feucho al principio, el calor y las ganas de playa han hecho que el chapuzón en el agua fuera como un regalo. Después, se han dirigido a un parque cercano para tomar su pícnic y descansar o jugar un poco más antes de volver al Casal.

Y esto ha sido todo por hoy, ¡Nos vemos mañana familias!