¡Hola, familias! Nueva semana y un montón de días por delante para disfrutar de mil y una aventuras. Como sabéis, nuestro tema principal del Casal Marblau es el Pequeño Príncipe y, tras trasladarnos la semana pasada a su plantea, esta semana vamos a trabajar enseñanzas y valores que podemos aprender en este cuento. ¡Os lo contamos!

El turno A hoy ha tenido un día de Casal bien chulo. Por la mañana, tras desayunar, se han puesto manos a la obra y han hecho una manualidad muy divertida, y es que el elemento principal era… ¡La sal!. Con una cartulina, cola blanca, sal y tizas de colores, han hecho unas grandes obras de arte y… ¡Ah! Han aprovechado para realizar experimentos bien entretenidos con la cola. Después, ha llegado la hora de comer, hoy tocaba cuscús y pollo con verduras (¡mmmmmmmmm!). Al terminar de comer, han hecho una actividad muy relacionada con la comida, y es que, como esta semana trata sobre la importancia de tener unos buenos hábitos, hoy tocaba hablar de estos en cuanto a los alimentos y costumbres que tenemos o debemos tener sobre la comida si queremos ser supersaludables. Primero, han hecho una actividad más tranquila, donde el equipo de monitoraje nos ha explicado, preguntado, … sobre estos hábitos. Después, para repasar lo aprendido, han hecho un juego donde, según qué imagen les enseñaban, debían correr hacia un tic o hacia una cruz, según si ese era un buen hábito/alimento o no. Han aprendido muchísimo y están deseando poner todos esos conocimientos en práctica.

El turno B hoy se lo ha pasado en grande. Primero han desayunado tostadas con leche (el desayuno estrella del Casal Marblau) y, antes de salir, han regado las lentejas que plantaron, ¡a ver si poco a poco van creciendo! Después, han cogido sus mochilas y han bajado a la parada de metro de Llucmajor, donde se han puesto rumbo a Bogatell, donde, tras unos minutitos de paseo, han llegado a la playa, con la intención de pasar un gran rato entre chapuzones, risas y juegos. Al llegar la hora de comer, se han secado, han recogido toallas y se han dirigido a un parque que estaba cerca de la playa, donde han disfrutado de un súper pícnic, que, con el hambre que da la playa, les ha sabido a gloria. Después de comer, o bien han descansado, o jugado, e incluso se han montado alguna que otra coreografía. Al llegar las 16h, han emprendido la vuelta al Casal. Aunque el cansancio estaba en el aire, la felicidad por el gran día que han disfrutado, lo estaba muco más.

El turno C hoy ha tenido un día entre juegos, y nunca mejor dicho porque el día ha consistido en crear sus propios juegos de mesa caseros. Con todo el material disponible (cartulinas, papel, colores, etc.) han dejado volar la imaginación y han creado versiones de juegos tan conocidos como el Monopoly, el Uno, el Lobo, sus propias barajas, … ¿Y qué ha sido lo mejor después de crearlos? ¡Exacto, jugar con ellos! Así que, después de comer, hoy han tenido la tarde libre para disfrutar de sus creaciones. Lo han pasado en grande y de seguro que estos juegazos han dado y les darán momentazos.